23/1/14

Newsletter Nº 2


La cartografía fotogramétrica y “Los muertos que vos matáis gozan de buena salud".

Las colas, un costo de la «no calidad».
Es sabido que el famoso proverbio «Los muertos que vos matáis gozan de buena salud» se origina en la literatura del Siglo de Oro español, vinculado al diálogo en el que un personaje alardea con otro sobre el hecho de haber matado él mismo a un tercero en circunstancias heroicas. Acto seguido, dicho muertocircunstancialmente pasa caminando, vivito y coleando”, junto a los dialogantes, sorprendiendo a ambos el ver que éste gozaba de buena salud”. Así ha sido el escenario cartográfico argentino, donde debido a una percepción sobredimensionada de la tecnología satelital, algunos erróneamente han dado por muerta a la aerofotogrametría. Ello no ocurrió en los EEUU o en la Unión Europea, donde la comunidad usuaria ha tenido más claro el alcance y el uso potencial de cada una de ellas como campo específico de aplicación. Es así que creemos no equivocarnos al realizar la analogía entre el dicho español y el destino en la Argentina en los últimos años de la cartografía derivada de la fotogrametría (en comparación con la de imágenes satelitales).
Durante el mes de enero, en consonancia con la temporada de veraneo, hemos tenido la oportunidad de leer en varios matutinos la noticia de la búsqueda de “mansiones no declaradas” en la costa argentina, por parte de agencias recaudadoras, mediante el uso de imágenes satelitales (La Nación, 20/01/14). A diferencia de la percepción popular, los profesionales geomáticos conocemos bien el campo de aplicación de cada una de las tecnologías: en lo que podríamos denominar «cartografía tributaria», cuando pretendemos rapidez se pueden utilizar las imágenes satelitales; cuando pretendemos precisión e indubitable interpretación, es indiscutible el uso de la fotogrametría. ¿Cuál sería entonces la diferencia entre rapidez y precisión? La mirada del Estado sobre el ciudadano: éste puede ser avasallado -hecho que nos retrotrae a la época de «la tanqueta de la DGI»-  mediante el uso de imágenes satelitales (inapropiadas para la detección y el cálculo de las mejoras no declaradas en zonas urbanizadas), o bien puede ser tratado con respeto como sujeto de derechos, mediante la utilización de imágenes fotogramétricas, las justas por precisión, resolución (10 cm) y estereoscopía (Visión 3D). ¿Por qué el ciudadano no es respetado al utilizar la tecnología imprecisa? En primer lugar, porque el uso de herramientas inapropiadas desacredita a la institución misma. En segundo lugar, por lo que se conoce como «costos de la no-calidad», que significa que todos los errores debidos a la tecnología (estimados en 3 % con fotogrametría y 20 % con satelital) recaerán sobre el contribuyente (por tener que responder éste ante la agencia estatal demandante, hacer interminables colas, presentar documentación gráfica y planos, etc.). ¿Por qué nos preocupa, si el problema es del ciudadano? Es verdad, el tema es tan simple como responder cuál es el país que pretendemos construir (autoritario o democrático), y si fundamos una infraestructura de datos territoriales que sea sólida y soberana.
Es así que se puede ver que hay aspectos de la fotogrametría que la hacen apropiada para usos específicos de gran relevancia en la cartografía social. A modo ilustrativo, destacamos los siguientes:
  • Tal como lo expresáramos precedentemente, el aspecto tributario puede contener el costo social involucrado por el inadecuado uso de tecnologías: la técnica fotogramétrica sustancialmente genera menos errores de interpretación respecto de la satelital (3% vs. 20%). La utilización de la tecnología inapropiada creará un contribuyente disconforme por los trámites y gestiones innecesarias, al igual que una ineficiente aplicación de los recursos del Estado.
  • Construcción de modelos tridimensionales de las ciudades para la planificación del crecimiento a mediano y largo plazo (por ejemplo, el “Plan Territorial 2010–2060”, diseñado por el Ministerio de Desarrollo Urbano del Gobierno de la CABA.). Habilita a la información territorial como eje central de la planificación urbana.
  • La unión del fenómeno social con el territorio (detectar, geolocalizar e identificar el propietario o poseedor): solo la fotogrametría y su explotación estereoscópica (3D) posibilita interpretar y detectar aspectos delictivos tales como la identificación de talleres textiles clandestinos o desarmaderos de autos, ocultos tras prolijas fachadas de casas de barrios residenciales.
Para cerrar, cabe siempre el pensamiento creativo basado en el mundo que pretendemos alcanzar: ¿llegará el día en que los distintos niveles de la política, con tan solo hacer un zoom in o un zoom out (ir desde el nivel nacional, al provincial, al municipal, al barrial, o viceversa), en sus sistemas georreferenciados, generen acciones justas y equitativas que repercutan inmediatamente sobre el bien común? El futuro no depende de entes abstractos sino de todos nosotros, los profesionales geomáticos, quienes diariamente tomamos decisiones desde nuestros puestos de trabajo .
Ing. Flavia Serafini